Gran esfuerzo el que realizan pueblos pequeños como Gualda (Guadalajara) al traer dos vacas para el disfrute de los pocos mozos foraneos y los más forasteros. Las vacas de la ganadería cifontina de Andrea Ochaita dieron buen juego, propinándole varios recortes, saltos y quiebros. Los animales subieron al olmo en varias ocasiones.
Fotos: Use y Javier







